La nota simple es el carnet de identidad jurídico de una vivienda. Te dice quién es el dueño de verdad, si tiene deudas, hipotecas o embargos, y si puedes comprarla con tranquilidad. Aprender a leerla es la mejor defensa contra los fraudes inmobiliarios.
En esta guía
Qué es y cómo conseguirla
La nota simple es un extracto informativo del Registro de la Propiedad sobre el estado jurídico de un inmueble. Cuesta unos 9 € y la puede pedir cualquiera con la referencia registral o catastral, directamente en la web de los registradores. Pídela siempre actualizada (menos de 30 días) antes de firmar arras, no te fíes de la que te dé el vendedor.
Los apartados, uno a uno
1. Descripción de la finca: ubicación, superficie, linderos, referencia catastral. Comprueba que coincide con el inmueble real y con el Catastro.
2. Titularidad: quién es el propietario y en qué porcentaje. Si hay varios titulares (por ejemplo, una herencia o un divorcio), todos deben firmar la venta. Verifica que quien te vende es realmente el dueño.
3. Cargas: el apartado clave. Aquí aparecen hipotecas, embargos, servidumbres, usufructos, afecciones fiscales, condiciones resolutorias… Todo lo que "pesa" sobre el inmueble.
Cargas: cuáles aceptar y cuáles no
| Carga | ¿Problema? |
|---|---|
| Hipoteca del vendedor | Aceptable si se cancela en la firma con parte del precio. Exígelo por escrito. |
| Embargo | Grave. No compres hasta que se levante. Heredarías la deuda. |
| Servidumbre de paso | Depende. Puede ser normal (paso de tuberías) o limitar tu uso. Infórmate. |
| Usufructo | Otra persona tiene derecho a usar la vivienda. Cuidado: no podrías ocuparla. |
| Afección fiscal | Garantía de impuestos pendientes. Revisa con cuidado. |
| Condición resolutoria | El anterior dueño podría recuperar la propiedad si no se cumplió algo. Alerta. |
La carga más común y manejable
Lo habitual es que el vendedor tenga una hipoteca pendiente. No es un problema si se cancela en el momento de la firma: el dinero de tu compra paga esa hipoteca y la vivienda queda libre. El notario y la gestoría lo coordinan. Solo asegúrate de que el contrato lo recoge.
Señales de alarma que deben hacerte parar
- El vendedor no coincide con el titular registral.
- Hay embargos o procedimientos judiciales en curso.
- Existen condiciones resolutorias o limitaciones de dominio.
- La descripción de la finca no cuadra con la realidad (metros, anejos).
- Hay discrepancias con el Catastro o indicios de ocupación.
Ante cualquiera de estas, no firmes arras hasta resolverlo con un abogado. Las arras se pueden perder si te echas atrás sin cláusula que te proteja.
Prepara tu compra con seguridad
Antes de firmar, calcula tus números y revisa la documentación. La calculadora te ayuda con la parte financiera.
Abrir la calculadora de hipoteca