Aceptar la primera oferta del banco
La diferencia entre la mejor y la peor oferta del mercado puede ser de 0,5–1% de TIN, lo que en 30 años equivale a 20.000–40.000 €.
Olvidar el 10-12% de gastos extra
El piso de 200.000 € no cuesta 200.000 €. Cuesta 222.000–230.000 €. Mucha gente acaba pidiendo un préstamo personal carísimo para cubrirlos.
Endeudarte al máximo que te concedan
Que el banco te apruebe 200.000 € no significa que debas pedir 200.000 €. Si la cuota supera el 35% de tus ingresos netos, cualquier imprevisto puede hundirte.
No revisar la nota simple del Registro
La nota simple es el carnet de identidad de la vivienda. Sin ella puedes comprar un piso con embargos, hipotecas pendientes o deudas ocultas.
No leer la FEIN entera
La FEIN tiene 30+ páginas y es el único documento vinculante antes de firmar. Allí están las comisiones reales, los seguros obligatorios y las cláusulas ocultas.
Contratar productos vinculados sin calcular
«Te bajamos 0,30% el TIN si contratas seguro de vida, hogar y plan de pensiones.» Esos productos pueden costarte más que el ahorro generado.
Ignorar el valor de referencia del Catastro
Desde 2022, los impuestos se calculan sobre el valor mayor entre el precio escriturado y el valor catastral. Si no lo revisas, Hacienda puede cobrarte miles de euros extra.
Firmar arras sin estar pre-aprobado
Te enamoras del piso, firmas arras (10% del precio = 20.000 €) y luego el banco dice «no». Pierdes las arras o tienes que aportar más dinero del que tienes.
Comparar solo el TIN y no la TAE
Un TIN bajo con muchas comisiones y seguros puede salir más caro que un TIN algo mayor pero limpio. El TIN engaña; la TAE no.
Amortizar reduciendo cuota en vez de plazo
Al amortizar anticipadamente, elegir «reducir cuota» en lugar de «reducir plazo» te hace ahorrar casi la mitad de intereses que podrías.
No prever una tasación por debajo del precio
El banco financia el 80% del menor valor entre precio y tasación. Si tasan bajo, tienes que aportar miles de euros extra que quizá no tengas.
Elegir hipoteca variable sin entender el euríbor
Con el euríbor por encima del 2,8% y subiendo, una variable puede dispararte la cuota en la próxima revisión. Firmar variable es una apuesta, no una ganga automática.
No comprobar cargas ni posible okupación
Comprar una vivienda con deudas de comunidad, IBI impagado o, peor, ocupada, te convierte en heredero de un problema largo y caro.
Olvidar los gastos anuales de la vivienda
IBI, comunidad, seguro, basuras y mantenimiento suman entre 1.700 y 4.000 € al año, además de la hipoteca. Muchos no los presupuestan.
Comprar y quedarte sin colchón de emergencia
Gastar hasta el último euro en la entrada y los gastos te deja indefenso ante la primera avería, derrama o mes flojo. Es la receta del agobio.
Ser autónomo y no preparar bien la documentación
Declarar poco los años previos o llevar las cuentas en desorden hace que el banco te conceda menos o directamente te rechace la hipoteca.